Eugénie es una historia de abuelas. La crêperie debe su nombre a la bisabuela de Fabien, el maestro crêpier, y se encuentra en el corazón del barrio del Écusson. El tema familiar recorre toda la carta, donde las galettes llevan el nombre de los ancestros de sus propietarios — entre ellos Alphonsine y Pascaline. En definitiva, todo gira en torno a las crêpes, la sidra y el amor, servidos en un entorno moderno con una cálida bienvenida de Charlotte y sus refinados cócteles a base de sidra.
Las galettes saladas de trigo sarraceno son generosas y llenas de carácter, y cambian con las estaciones. Entre las creaciones recientes se encuentran la Ombeline (Comté AOP, huevo campero, cebolla confitada en sidra y bacon a la plancha), la Janine (huevo campero, setas ostra, panceta de cerdo a la plancha y emmental) y la Joséphine (morcilla Galabart con manzanas reineta de Vigan asadas). Tampoco faltan opciones para vegetarianos, como la Micheline (queso de cabra fresco, calabacines amarillos y verdes asados, coulis de tomate cherry), la Augustine (verduras de otoño asadas, crema de pesto y feta) y la Léontine del especial semanal (un trío de pimientos, queso de cabra fresco y crumble de aceitunas negras).
Con su entrañable inspiración familiar, sus ingredientes de calidad y ese maridaje tan natural de galettes y sidra, Eugénie es un encantador y moderno rincón donde instalarse y disfrutar de un auténtico sabor de Bretaña en pleno centro de Montpellier.