A pocos pasos de la iglesia Saint-Roch, en uno de los rincones más animados del centro histórico de Montpellier, La Banquise es un auténtico favorito. Todos los helados y sorbetes se elaboran en el propio local, en su obrador, siguiendo métodos tradicionales italianos, sin conservantes ni colorantes. Esta elaboración artesanal permite al equipo crear sabores originales y auténticos, y renovar su selección regularmente según las estaciones y las nuevas inspiraciones.
La carta de sabores es impresionante: desde los clásicos como vainilla, chocolate, pistacho, avellana y café, hasta sorbetes afrutados como limón, fresa, mango-melocotón, frambuesa, maracuyá, kiwi y lichi. Los sabores más atrevidos merecen sin duda la pena — como albahaca, lavanda, rosa, jengibre, azahar, albaricoque-romero, limón-tomillo, té matcha o sésamo tostado. Con nuevas creaciones que aparecen con frecuencia, siempre hay algo nuevo que descubrir, así que prepárate para esperar un poco para disfrutar de tu helado, ¡tiene tanto éxito!