Ambientada en un imaginario 2051, la exposición 'Tout doit disparaître' utiliza el formato de una agencia inmobiliaria —llamada 'Agence NØ Futur'— para lanzar una mirada sardónica sobre temas contemporáneos: urbanización acelerada, centros urbanos abandonados y desastres climáticos.
Un agente inmobiliario ficticio, armado con un optimismo absurdo, intenta vender o devolver propiedades improbables al territorio, adoptando todos los códigos convencionales del sector tanto en la presentación como en la publicidad. El eslogan del agencia, de humor negro, 'Todo debe desaparecer', enmarca toda la exposición.
El resultado es un mundo suspendido entre lo absurdo y lo dramático, que invita a los visitantes a reflexionar sobre el entorno construido y su futuro incierto. Se ofrecen visitas guiadas durante todo el día de 10:00 a 17:30, de forma gratuita, como parte de las Journées européennes du patrimoine 2026.